Vicky Rueda:

Vicky Rueda:  

Vicky Rueda:


Un actor verdadero y de gran casta evita al máximo la ley del mínimo esfuerzo, repite hasta la saciedad el texto, ensaya y ejercita bien su herramienta principal: el cuerpo y la voz; y lo más importante: Es conciente de todos los factores que pueden alterar negativamente su rendimiento físico, mental y espiritual, y por consiguiente, su presencia y rendimiento escénico.

Estoy de acuerdo con Uta Hagen: un actor genuino jamás confundirá su necesidad de expresarse, con la vanidad o el egoísmo tipo “¡mírenme, aquí estoy yo!”.

Abundan sujetos con suerte que se creen actores porque piensan que lo más importante es su cara, o es su nombre, y por lo general, hablan de sí mismos siempre y enumeran su éxito tras éxito, llaman la atención con la actitud y no con el espíritu, cambian exacerbadamente de look, fingen sufrir demasiado porque el público los reconoce y les piden autógrafos…y actitudes similares. A cambio lo que debe tener un actor presente es el nivel de calidad de su interpretación, desarrollando una tarea escénica que reinvente la formula mágica que le funciona a todo el mundo; por eso es tan importante estar a vanguardia, consumiendo en la medida de lo posible arte en sus mejores expresiones y no comerle tanto cuento, y mucho menos consumir, cualquier cosa que tenga tono de triunfalismo o de farándula.

* El verdadero actor no confunde su sensibilidad con neurosis y berrinches correspondientes.

* Jamás se enferma, la escena esta por encima de todas las cosas.

* El actor se desempeña proporcionalmente bien de acuerdo a la calidad de su calentamiento previo a la escena. Siempre hay que calentar la voz, el cuerpo y estirar por lo menos 20 minutos antes.

* Jamás comer como un heliogábalo antes de la escena, menos si va a llorar en ella.

* Los actores que se mueven mucho, gesticulan tanto, cabecean, hacen muecas, mueven el pelo, pican el ojo, hacen jetitas, mueven los brazos como raperos, adoptan logos, se creen símbolo de algo, y en general se mueven mucho en el espacio y se ornamentan demasiado; demuestran una necesidad imperiosa de demostrarse a sí mismos que sí existen.

Dime de qué alardeas y te diré de lo que careces. Jorge Alí Triana me enseñó que la síntesis es la hermana del talento, que a menos….. más.

Con todo mi cariño para los colegas y los futuros colegas,

Vicky Rueda
Fotografia: Lisa Palomino

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